Humanización de los cuidados en el ámbito clínico

Humanización de los cuidados en el ámbito clínico

La actual organización estructural y la tecnificación del ámbito clínico determina una serie de barreras y dificultades en la comunicación que favorecen la deshumanización del cuidado, que se traducirá principalmente en una deficiente relación terapéutica entre el paciente – familia – personal de salud – enfermera, lo que lleva a percibir una resolución del cuidado poco gratificante para cada uno de los diferentes implicados.

El cuidar de otro, pierde su sentido si no hay un interés real en la persona sujeto de cuidado o si el contexto donde se otorgan los cuidados es muy complejo, adverso y altamente tecnificado, ya que pues el contacto y el trato humano se ven limitados.

Cuidar de los demás en el ámbito clínico, requiere observar e implementar una serie de elementos que facilitan la tarea de la enfermera; sin embargo, reducir la comunicación humana tanto con el equipo de trabajo, como con las personas a las que otorga el cuidado, repercutirá en una experiencia poco gratificante para los usuarios que reciben dichos cuidados.

Humanizar, enfocado al mundo sanitario, se refiere a dotar de cualidades típicamente humanas y realizar todo aquello que nos permita promover y proteger la salud, curar la enfermedad y garantizar el ambiente que favorezca estilos de vida saludables y equilibrados en los ámbitos físicos, emotivo, social y espiritual.

Enfoque actual de la humanización de los cuidados

Algunos de los elementos que permiten humanizar los cuidados se enfocan hacia el desarrollo de un proceso de cuidado familiar, continuo, generador de vida, seguro para el paciente, culturalmente aceptable, con aplicación de tecnología, con toque humano y fundamentalmente centrado en la persona.

La humanización de los cuidados hace referencia a seres humanos en interacción, que saben clarificar sus necesidades, reconocen sus sentimientos y se enfocan positivamente. Para ello, se requiere formar una enfermera en habilidades sociales, para lograr la empatía, ser capaz de otorgar un cuidado personal adaptado, significativo y gratificante.

Cuidar en enfermería implica el conocimiento de la persona que va a recibir el cuidado; entender sus actitudes, aptitudes, intereses y motivaciones. Ser capaces de generar confianza, serenidad, seguridad y brindar un apoyo efectivo, más allá del mero cuerpo de conocimientos teóricos propios de la enfermera.

El humanismo inhumano

Los cuidados desarrollados en el ámbito clínico han incrementado la aplicación de tecnología y conocimientos científicos, con el propósito de diagnosticar y tratar la enfermedad en el menor tiempo posible y con resultados óptimos.

Sin embargo, las personas se suelen quejar de un cuidado deshumanizado en el trato recibido por parte de los profesionales sanitarios, de la falta de coordinación entre los diferentes profesionales que participan en los procesos terapéuticos, de las deficiencias en la información proporcionada, la falta de confidencialidad y el continuo cambio de los profesionales durante la atención sanitaria.

Cada vez que se generaliza, masifica y despersonaliza la atención clínica, los cuidados de enfermería se alejan paulatinamente de ser más humanos, cercanos y cordiales.

¿Cómo se humaniza la atención enfermera?

El cuidado requiere de un compromiso moral, social, personal y espiritual de la enfermera consigo misma y con el conjunto de la sociedad, para preservar ante todo la humanidad.

Es el ideal moral, es protección, engrandecimiento y preservación de la dignidad humana.

Es volver a establecer un compromiso con el mantenimiento de la salud de las personas en sus contextos de vida, en los momentos de enfermedad y en las situaciones de muerte.

Las enfermeras deben comprender, que las situaciones de cuidado donde se involucra la vida o muerte pueden representar crecimiento y aceptación personal. El cuidado, también puede ser entendido como; el arte de interactuar y ofrecer reciprocidad, estar cara a cara con el otro (persona sola o con una familia) en un compromiso de conservación, restablecimiento y auto cuidado de la vida.

Significa la presencia comprensiva y respetuosa a la experiencia de quien la solicite y brindar especial apoyo a quien lo necesite, ya sea por incomodidad, dolor físico o psíquico, limitación o incapacidad.

El cuidado humano implica valores, deseo y compromiso de cuidar, conocimiento, acciones de cuidar y consecuencias. Se debe saber quién es el otro, sus necesidades, limitaciones y fortalezas, que conducen a su crecimiento.

Claves de la interacción humana con nuestros pacientes

Enfermería es una profesión en la que debemos partir de un autoconocimiento; requiere de un dominio que se va fortaleciendo con la experiencia y una continua reflexión sobre los problemas de interacción humana desde un punto ético, cultural, social y político.

La enfermera debe conocer sus propias condiciones, tanto personales como profesionales, que repercuten directa e indirectamente, en proporcionar un cuidado no satisfactorio para la persona. Deberá esforzarse en:

  • Propiciar dentro del ámbito cínico el desarrollo de habilidades para la comunicación, tales como: escuchar, comprender, acompañar y clarificar. Es necesario dar mayor importancia a las actividades asociadas al rol independiente de enfermería, que son la base para una valoración precisa de los cuidados.
  • Indagar el efecto que tiene sobre la salud el mantener una comunicación estrecha entre todas las personas involucradas en la relación terapéutica, así como, valorar la pertinencia de realizar cambios en la metodología de trabajo y en la estructura de los servicios de enfermería, con un enfoque más cualitativo.
  • Luchar por un rol independiente en el espacio hospitalario para romper estructuras impuestas por los servicios de salud. Es vital demostrar objetivamente el efecto de mantener una estrecha comunicación con las personas y sus familias en el restablecimiento del estado de salud.
  • Revalorar la importancia de la continuidad de los cuidados de mantenimiento de la vida y no sólo de aquellos centrados en el diagnóstico médico y el tratamiento de la enfermedad.
  • Reflexionar desde el punto de vista de la bioética, sobre la importancia de aplicar la tecnología con toque humano y de forma selectiva, ya que evitaremos un tecnicismo indeseado y una prolongación innecesaria y cruel de la vida de forma artificial.

Hacer del proceso de cuidado una labor más significativa para todos los involucrados, es un reto inminente para las enfermeras, pues el anhelado reconocimiento social se aleja cada vez más, si descuidamos esta parte esencial y clave de nuestro trabajo.

Necesitas más información

Ponte en contacto con nosotros

Si necesitas más información escríbenos explicando todas tus dudas. Te las intentaremos resolver lo antes posible

Contacto